LA VENTA PERSONAL, CUESTIÓN DE ACTITUD

La venta personal es el punto culminante de una relación comercial.

Hacer Una Venta Personal, El Secreto Es Una Buena Actitud - Grupo Servsur
Hacer Una Venta Personal, El Secreto Es Una Buena Actitud – Grupo Servsur

Es allí donde el cliente ratifica la imagen que tiene el producto, de la compañía o bien del punto de venta.

Este contacto es relevante porque es aquí donde el usuario es mal atendido (le engañan, no le dan lo que esta buscando).

Así este no vuelve a buscar el producto y se transforma en un “enemigo” del producto.

No importa lo que se diga otros medios, como por ejemplo: página web.

EL MOMENTO DEL CONTACTO

Conocido como el “momento de verdad”.

Hay que preparar a todos y cada uno de los vendedores, es el instante en que el usuario ratifica su lealtad de marca o bien la consideración que tiene sobre un producto.

Cuando se toma el pedido, en la contestación a una objeción, en la visita de acercamiento, esto es en la “venta personal”.

Mas en el instante de veras se debe dar una preparación integral y también incluir los siguientes elementos:

  1. Conocimiento de la compañía.
  2. Conocimiento del producto.
  3. Manejo de Objeciones.
  4. Relaciones públicas Servicio de atención al usuario.
  5. Presentación personal.
  6. Convencimiento personal.
  7. Deseos de servir.
  8. Formación permanente y continua.
  9. Seguridad en la comunicación.

Estos elementos dejan configurar y vertebrar a un vendedor. No obstante, el punto más esencial y curiosamente “no incluido” es la ACTITUD de la persona que vende.

CUESTIÓN DE ACTITUD

No importa:

  • Su profesión.
  • La formación.
  • Experiencia.
  • La compañía que trabaje.
  • El producto que venda.

Lo esencial es la actitud individual. El deseo de hacer bien las cosas, el no bajar la guardia, el no admitir un “NO” por contestación.

La actitud guarda relación con el optimismo en todos y cada contacto, es la fe en el producto y la compañía.

No admitir el negativismo del resto, ser líder por convicción, un deseo enorme por triunfar, hacer los sacrificios que sean precisos para llegar con el producto.

La venta personal es luchar contra las creencias del cliente y para ello es necesario tener mayor fortaleza que él.

SER COMO NIÑOS Y COMO ENAMORADOS

La ACTITUD es el sentimiento que brota en cada individuo cuando se enamora.

Cuando desea conquistar a alguien que lo inspira, que lo pone inquieto, que lo vuelve creativo.

Y sobre todo, lo hace actuar y no reposar hasta cumplir su objetivo.

La actitud del hombre de ventas ha de ser la sumatoria de los sentimientos del enamorada y la alegría de un pequeño.

Ellos hacen las cosas por el hecho de que les agradan, porque las vive intensamente, porque vibran con ellas y no le ven el lado malo.

Ellos viven con pasión sus cosas, entre más pequeño es el pequeño y más enamorado se esté, más intensa es la pasión.

Hasta aprender a pasear los pequeños lo hacen con intensidad, lo procuran las veces que sean precisas.

Sin importar lo más mínimo cuantas veces se caigan, se golpeen.

Lo esencial es pasear. 

UN “HOMBRE GANADOR”

Mas la actitud del hombre debe complementarse con el convencimiento de lo que hace.

Debe tener un pensamiento positivo al comenzar una tarea, así sea en la:

  • Busca de un nuevo cliente.
  • Lanzamiento de un nuevo producto.
  • Atención a un cliente.
  • Preparación de un informe.
  • Autocapacitación de sus productos o bien de técnicas de venta.

Esto es, debe tener la actitud de UN GANADOR, debe ver las cosa con optimismo, sin buscar excusas.

Ha de estar persuadido que puede hacer las cosas, con ganas y con deseos de conseguir la meta fijada.

Este convencimiento individual, no se vende en pequeñas tabletas, ni un procedimiento a plazos.

ES NETAMENTE INDIVIDUAL Y ES RESPONSABILIDAD DE CADA UNO.

Esta actitud la tienen únicamente los ganadores.

Los que comprenden que la vida es bella, para el que desea vivir, para el que quiere conseguir sus metas.

UN HOMBRE DE PROFUNDAS CONVICCIONES

Si una persona se le solicita que le dé un beso a un modelo, lo motivan factores externos: el físico, rostro atractivo.

Caso muy diferente si el beso es el producto de una relación permanente, la motivación son los sentimientos: la ternura, la amistad, la pasión.

Por esto, lo atrayente es aparente y superficial.

Algo muy semejante le pasa al vendedor con poca actitud.

Se deja llevar por lo superficial al principio del proceso de venta, mas cuando ahonda vienen las contrariedades, cuando el usuario le demanda, cuando debe contestar preguntas técnicas del producto, cuando debe manejar objeciones o bien sencillamente cuando el usuario le afirma “NO”.

Es acá donde se conoce el VENDEDOR CON ACTITUD.

Por la pasión en sus contestaciones, su seguridad, por los deseos de hacer bien las cosas, por optimismo que emanan, no admiten la derrota de ninguna forma.

Son psiques positivas, llenas de confianza en lo que tienen y en lo que hacen.

EL ÉXITO ES EL PRODUCTO DEL TRABAJO

Esta actitud, es el producto de admitir los desafíos.

De apreciar mudar, de no quedarse empantanado, de no comprender, que el éxito es momentáneo, no tiene punto y final.

El éxito es producto del trabajo, al que hay que darle continuidad en el tiempo.

En el éxito la cima no existe, siempre y en toda circunstancia se tendrán más metas en el horizonte.

El hombre de ventas no tiene punto de llegada, siempre y en toda circunstancia hallará mejores desafíos, nuevos elementos que desarrollar.

La cuota de ventas mensual, anual, siempre y en todo momento está por hacerse, por conseguirse, por trabarse, por conquistar.

Estos son los desafíos del hombre de ventas, permanentes, continuos, que lo hacen tener una actitud de cambio.

El no se puede quedar en su solo punto.

El que se queda y no evoluciona se atasca y pierde competitividad.

Hasta hace poco tiempo el ser bachiller ea un requisito suficiente para lograr un trabajo cualquiera.

Entonces ya era preciso que fuera profesional.

Al día de hoy, se demanda estudios de postgrado y el manejo de otras herramientas.

Siempre y en todo momento hay algo que prosperar.

PARA LA VENTA PERSONAL SE NECESITAN MENTES POSITIVAS

La actitud del hombre de ventas es el sentimiento de un hombre enamorado, la alegría de pequeño, el convencimiento individual y admitir desafíos permanentes.

Por tales razones la VENTA PERSONAL siempre y en toda circunstancia liderará los esquemas de ventas actuales en cualquier campo, no solo por el hecho de que la hacen y la llevan de manera exitosa los hombres que creen si mismos, que se capacitan de manera permanente y siempre y en todo momento consiguen los objetivos sin fatigar, sino más bien pues son hombres que tienen una actitud positiva y que aparte de conocer los productos y la compañía, le añade amor y amistad.

Si es hombre de ventas analice estos factores y también incorpórelos a su forma de trabajar.

Y si ya los tiene, trate de mejorarlos y encontrase que siempre y en todo momento todas y cada una de las actividades que empiece las alcanzara de forma exitosa.

La venta personal se sostiene como una estrategia para conseguir logros.

Mas como se prepara a los hombres que la ejecutan, del mismo modo deben capacitarse quienes dirigen a los vendedores, con objetivos claros y estímulos específicos.

Es la forma de enseñarle que los desafíos, por bastante difíciles y también inaccesibles que parezcan, pueden enfrentarse y superarse.

El éxito está a la vuelta de el rincón, si de este modo lo quieren. ¡es cuestión de actitud¡

De ahí que es esencial robustecer la ACTITUD del hombre de ventas y crear elementos de apoyo a la venta personal, con clínicas de ventas, materiales dirigidos, formación en el hombre y los productos.

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